• Eva Rodríguez Renom

El que ama, se hace humilde

«El que ama, se hace humilde. Aquellos que aman, por decirlo de alguna manera, renuncian a una parte de su narcisismo». Sigmund Freud


La capacidad de amar y cuidar al otro es un indicio de madurez y fortaleza psíquica.


Amar al otro, entre muchos otros aspectos, conlleva respeto, sin ello no existe el amor.


Amar al otro, no se compone de dos personas iguales, sino de dos individuos que comprenden y respetan sus diferencias.