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  • Eva Rodríguez Renom

Este ejercicio lo puedes hacer tumbado o sentado, lo que prefieras.


Ponte ropa cómoda.


Busca un lugar tranquilo. Puede ser la habitación de tu casa, en un parque, cerca del mar.


Cierra los ojos y respira profundamente varias veces.


Mantén tu atención en la respiración. La respiración no hay que forzarla, déjate respirar por ella.


Notarás que al principio hay mucha actividad mental, muchos pensamientos, mucho ruido.


Cuando tus pensamientos te invadan, redirige tu atención en la respiración. No luches para que tus pensamientos desaparezcan, ni pongas resistencia.


Céntrate en tu respiración y sé consciente que tus pensamientos están aquí, aparecen y quieren llamar tu atención, quieren distraerte. Intenta no hacerles demasiado caso.


Recuerda: no eres tus pensamientos.


Vuelve y mantén tu atención en la respiración. Relájate poco a poco y permite que los espacios sean cada vez más largos. A medida que vayas reforzando tu estado de atención en el silencio, los pensamientos irán disminuyendo.


Siente y pon tu atención en el silencio.


Respira profundo y agradece.


Este tiempo para ti lo puedes emplear al menos una vez al día.









  • Eva Rodríguez Renom

Desde pequeños nos educan para competir y a establecer barreras mentales fomentando así la discriminación y la exclusión:


¿eres niña o niño? ¿azul o rosa? ¿activo o pasivo? ¿bueno o malo? ¿positivo o negativo? ¿Barça o Madrid?


Las posiciones fijas nos limitan y entorpecen el aprendizaje y el desarrollo. Lo distinto no es malo, todo lo contrario, la diferencia enriquece.













  • Eva Rodríguez Renom
Hay algo peor que hacer cosas sin sentido de manera repetitiva: no darnos cuenta.

Surgen problemas en nuestra vida que repetimos una y otra vez: siempre me pasa lo mismo; parejas que me engañan; no consigo un trabajo en el que me valoren; siempre acaban utilizándome; ¿por qué siempre me peleo con mi jefe?; ¿por qué mis amigos no están cuando los necesito?, etc.


A nivel inconsciente hablamos de la compulsión de repetición que lleva a la persona a repetir situaciones, pensamientos, sentimientos sin ser consciente de ello.


Podemos ser engañados mil veces sin aprender la lección, tropezando una y otra vez con la misma piedra. En lugar de recordar aquello que nos produjo sufrimiento, como actúa a nivel inconsciente, repetimos una y otra vez causándonos mucho malestar.


La repetición es uno de los motivos por los cuales los pacientes llegan a la consulta, ya que desconocen o no pueden por si solos salir del círculo vicioso.


Por ello, es importante elaborar las primeras experiencias infantiles que fueron dolorosas, tristes, traumáticas para romper la cadena de la repetición durante la vida adulta.


«Lo que sucede en los primeros años de nuestra existencia va a marcar nuestra vida futura; lo que sucede en la primera infancia es la vida original, lo demás es una re-edición de esas experiencias y acontecimientos del allá y el entonces; por eso la gran importancia que dentro de una psicoterapia se aborde la experiencia del paciente respecto a los recuerdos que tiene de su niñez, que pueda acceder a dichas vivencias a través de su propia palabra». Infancia es Destino, Françoise Doltó


Un buen proceso terapéutico permite trabajar sobre las causas de la repetición y dejar que sea el menú principal de nuestra vida para dar lugar a una Vida más Plena.