• Eva Rodríguez Renom

La autenticidad de la infancia

Y resulta que la autenticidad de la infancia va quedando tapiada por un muro de consignas, de frases, de creencias, de modelos e ideales que después adquieren un nombre: Yo.


Poner manos a la obra de la necesaria demolición puede ser inquietante, pero la recompensa puede ser enormemente satisfactoria.