• Eva Rodríguez Renom

Presencia humana

En estos momentos tan complejos que nos ha tocado vivir, extensible antes del COVID y sobre todo para cultivarlo, hay personas que por su gravedad no pueden comunicarse, y con mayor motivo necesitan una presencia humana a su lado. Acompañar a los enfermos consiste en estar junto a ellos, muchas veces en silencio y tiene sin duda, interesantes efectos calmantes.


El psicoanalista W. R. Bion utiliza una hermosa expresión para calificar este tipo de acompañamiento, «ensoñación maternante». .../... «Muchas personas que he encontrado sentadas a la cabecera de los enfermos terminales se sienten inútiles e incómodas en su situación: tener que estar allí sin poder hacer nada. Algunos cuidadores, no obstante, han comprendido que esto también cura».