• Eva Rodríguez Renom

Si no cambias, todo se repite

Cuando no puedas controlar lo que está pasando, observa la forma en la que respondes a ello.


Cuando te enojes haz una pausa.


Cuando te canses haz una pausa.


Cuando notes que vas acelerado, elige el silencio y la observación.


Empieza a observar, a mirar y a sentir más allá de tu propio ombligo.


Si no cambias, todo se repite.