top of page
Terapias combinadas para una Vida Plena
Buscar

El silencio en el relato oriental tiene otros valores que en el relato occidental, no significa ausencia de comunicación sino comunicación plena, un silencio significativo.


El filósofo chino Kungtsé (Confucio), que vivió hace cerca de 2.500 años, tuvo que esperar doce años hasta tener la oportunidad de conocer personalmente a un sabio maestro con el cual sólo había mantenido amistosas relaciones epistolares. Después de un viaje que duró varios días, Kungtsé alcanzó la meta anhelada. Ambos maestros se saludaron en silencio con una respetuosa reverencia y se sentaron frente a frente sin decir palabra.


El silencio en el relato oriental
Estar y observar

Media hora más tarde, Kungtsé se incorporó sin que hubiesen hablado absolutamente nada. Su amigo siguió su ejemplo. Se despidieron con una nueva reverencia silenciosa. En el camino de regreso, sus intrigados discípulos le dijeron:

«Pero, Maestro, tanto tiempo como has esperado para poder ver cara a cara a tu sabio amigo y, al final, ¿no habéis sabido hacer los dos nada mejor que estar sentados frente a frente en silencio?».


Kungtsé contestó: «Ha sido la media hora más sublime de mi vida. Cualquier palabra hubiese estado de más».



Procura poner atención a lo que la vida te ofrece.


Estar presente en cada pequeña cosa que hagas, que no se te escape el instante de resolver aquellas cosas demasiado lejanas.


Procura no imaginar problemas que no han pasado.


Cuando te surja un problema de verdad, entonces ocúpate.


Mirar, observar, parar
Estar presente

Aprende a soltar todo aquello que te sobra para que pueda entrar lo nuevo.


Es cierto que saber soltar no es una tarea fácil, pero también es cierto, que a menudo nos apegamos a un sinfín de cosas, personas, pensamientos, recuerdos, emociones y un largo etcétera que ocupan demasiado espacio.


Soltar supone un crecimiento personal, supone un dejar ir, supone una descarga de un peso que no te pertenece.


Para que la novedad aparezca, hay que dejarle sitio, tal y como la definen los antiguos chinos, la disponibilidad de un individuo a la noción de vacío. El vacío no es una ausencia. Es hacer sitio. Hay que saber soltar cosas que, relacionadas con un período anterior, tuvieron su necesidad, pero que, mirando al futuro, son una molestia: un exceso de «lleno».



Soltar
Soltar para que la novedad aparezca



Suscríbete a nuestro blog

¡Gracias!

  • Youtube
  • Whatsapp
  • Icono negro LinkedIn
  • Instagram

             Psicoterapeutas | Psicoanalistas | Terapeutas integrales

  Psicóloga en Barcelona 

© 2026  Vida Plena |

bottom of page